Escribir es un proceso delicado, en el que el escritor intenta plasmar sus ideas, ideales, opiniones y creencias. Muchas veces con personajes que representen diferentes cosas, ya sean sentimientos, ideologías o algún rasgo característico de la sociedad o del objeto a critica.
En este caso, y como tantas otras veces yo centrare mi escritura en la mas pura critica de la realidad.
Ante los recientes hechos, decisiones, votos, argumentos y opiniones de aquellos que nos gobiernan, he notado que nuestro sociedad esta sumida en una ignorancia auto adquirida, buscamos que las cosas no nos importen, entonces al momento de reclamar algo se divide en si la postura es en pos de la sociedad como conjunto o solo a favor de unos pocos.
Claro que a nadie le gusta ver sus derechos amedrentados o coartados, pero cuando esos derechos solo están siendo abiertos a otras parte, extendidos por sobre quienes aplica para ampliar la igualdad de la sociedad entonces ¿que problema o qué razón hay para victimizarse?
Lamentablemente la respuesta es siempre la misma el egoísmo de aquellos que se sienten superiores y con todas las respuestas, con la verdad absoluta, con un aire de magnanimidad. Esa gente que se excusa detrás de “institucionalizar” los derechos y las libertades, de darles un valor moral e ideológico mayor al que poseen legalmente. Esa misma gente que cree tener razón y cree en algo superior, en teoría puro y benevolente, esa misma gente que invoca a ese ser en contra de sus enemigos y de quienes no comparten su misma creencia. Esa gente que prefiere la ignorancia basada en la fe, a la realidad y el compromiso con la sociedad y la nación, gente que excusa sus propios temores y fallas en dogmas que elevan a intocables por más que hayan sido manufacturados groseramente por pares extemporáneos.
Esa misma gente que luego alega llevar una vida regida por el amor y la tolerancia, es esa la gente que segrega y odia, la gente que no busca comprender si no sofocar, que no busca la verdad si no el obscurantismo, esa gente esta gobernándonos, no son mayoría, pero son suficientes, esa gente debería ser la que nosotros como pueblo deberíamos mirar a la cara y pedirle que se vaya, esa gente que elige un razonamiento religioso ante una verdad social, gente que prefiere que los niños crezcan sin amor, contención ni identidad antes que permitir que una pareja homosexual adopte.
Esa gente que esta “comprometida” con la causa social y justa, que tiene “amigos” judíos, gays, negros, o cualquier minoría con la que quede bien estar relacionada, esa gente que juro defender los derechos sociales, hacer un bien y una mejora por nuestra sociedad, esa gente esta fallando, esa gente excusa sus votos en opiniones personales y religiosas, la política no es una opinión personal y religiosa, es un argumento armado por datos, números, realidad y verdad, no por opiniones, las leyes no se arman en base a creencias, se arman en base a necesidades, la necesidad de avanzar como pueblo, como sociedad, como nación, la necesidad de ser todos iguales!
Por eso escribo, para denunciar desde este espacio, aunque no llegue muy lejos, que a los que llegue entiendan que la política es mucho mas que una opinión personal, no toman decisiones que los afectan solo a ustedes, toman decisiones en pos de un pueblo, de TODO el pueblo, entonces no tomen en cuenta solo a aquellos que pueden intimidar, defiendan a aquellos que no tienen quienes los amparen, usen su lugar para marcar la diferencia, usen su lugar para iluminar no obscurecer, usen su lugar para demostrar que este país vale la pena, que todavía existen políticos honestos, políticos con todas sus letras, políticos que saben lo que es la política y que no “hacen” política, la aplican.
Demuéstrennos equivocados, demuestren que hicimos bien en elegirlos y que ustedes van a pelear por el pueblo y para el pueblo, y que van a defender la constitución y sus leyes, que van a demostrar que la igualdad es una realidad no un ideal, que las leyes son iguales para todos así como todos somos iguales para la ley.
Nicolás Rodrigo Laba
05/05/2010