People should not fear their government, the government should fear the people - V (V for Vendetta)
When the people fear their government, there is tyranny; when the government fears the people, there is liberty - Thomas Jefferson
Si bien comparar palabras dichas por Thomas Jefferson con una linea de una pelicula no tiene mucho sentido, lo que busco es denotar que los ideales existen, que hay gente que los comprende y los trata de publicar.
Sin embargo vivo en un país en que los ideales se perdieron, junto con los valores y la moral.
Leo o escucho discursos de presidentes, politicos, escritores, o cualquier persona interesada en la sociedad, y siempre que digo "increible, que diccion, que manejo de la palabra, que fuerza" es referido a alguien de otro pais.
El argentino perdio, o nunca tuvo (no se cual es mas acertada), esa fuerza discursiva, con la que levantaba masas, lograba cambios radicales, generaba conciencia.
En cambio los politicos argentinos juegan con la ventaja de no necesitar eso, porque gobiernan a una masa iletrada que no le importa mucho mientras reciban las migajas, y la parte letrada que gobiernan es tan individualista que mientras puedan mantener su status quo tampoco haran nada.
Aquí es donde entra mi mas reciente epifanía: Hemos perdido la dignidad como individuos.
Si bien no me gusta la palabra perdido, es la que mejor aplica, porque muchos no han sabido que la tenían hasta perderla o mismo todavía no se han dado cuenta que en algún momento desapareció, mientras que otros han aceptado como un destino irremediable el rendir su dignidad para obtener y/o mantener su status quo.
Aquí habría que dar significado a la palabra dignidad, quien o que es algo "digno", se define como algo de una calidad buena o merecedor de algo.
Alguien digno es alguien de buena fibra, alguien merecedor de un reconocimiento de un respeto; desde mi punto de vista alguien impoluto, alguien con una fibra moral y unos valores que merecen reconocimiento, alguien con ideales fuertes.
Yo descubrí que es algo que dignidad es algo todavía tengo, algo que no estoy dispuesto a ceder; hay quien podría decir que he perdido mis trabajos por no estar dispuesto a amoldarme o aprender a ser diplomático, pero la realidad es que no estoy dispuesto a perder mi libertad, porque un hombre libre no es aquel que elije que hacer con su vida, si no aquel que no vende sus ideales; y yo no estoy dispuesto a vender mis ideales, no deseo que se me explote y se me trate injustamente, mi persona no es un asset corporativo y mi trabajo no es un juego al que se le pueden cambiar las reglas sin mas.
Antes me avergonzaba de perder trabajos, me sentía que no era lo suficientemente bueno o que algo hacia mal, pero la realidad es al revés, hago todo demasiado bien, me valoro y valoro lo que hago, al hacerlo pretendo que otros lo hagan y que se me trate como corresponde y no como una herramienta mas.
Tengo sentimientos, eso es lo que me hace tan bueno en lo que hago; como siento soy capaz de apasionarme, cuando sientes pasión deseas que las cosas sean como deben ser.
Lamentablemente las corporaciones y el sistema capitalista actual han hecho que como personas perdamos el rumbo, la visión real de la vida; tenga mas importancia el sueldo a fin de mes que la valoración como individuo.
Aunque el primero es una necesidad, si las empresas valoraran al individuo en vez de usarlo y desecharlo, en vez de utilizar la oferta laboral como un rehén del sistema y mas como una herramienta de captación de talentos, si valoraran el esfuerzo y dedicación y dieran las herramientas para uno poder desarrollar una vida plena y sana a la par de ser funcionales, por ahí no seria necesario perder nuestra dignidad en el camino mientras intentamos sobrevivir a las exigencias diarias, vendiendo nuestros ideales, nuestra moral y nuestros valores.
Yo he decidido que nunca mas pondré al pie del precipicio mis valores, aunque me lleve a la pobreza, mi humanidad, mi dignidad y libertad están y estarán siempre delante de mis necesidades materiales, sin importar cuales sean, prefiero morir con respeto y amor por mi mismo a vivir sin poder mirarme al espejo.
Nicolás Rodrigo Laba
20/08/2012