lunes, 16 de mayo de 2011

aunque diga que no me importa

Aunque insista en convencerme, repetirlo indefinidamente, metermelo a la fuerza en la cabeza.
No hay forma de que se convierta en relidad.
Fuiste el amor de mi vida y no puedo superar eso.
Recuerdo cada sonrisa y cada pelea.
Cada mentira y cada beso.
Cada vez que veo tu letra en alguna hoja perdida de mis tantos cuadernos, una lagrima lucha por escapar; pero no.. yo no puedo permitirme eso, como voy a ser debil.. como voy a volver a eso, como no voy a seguir escondiendo todo.
Nadie entiende el porque, el como.
No buscan razones ni motivos, no buscan entender, solo buscan una generacion espontanea, buscan saber mas de lo que son capaces de querer saber.
Aburre tener que explicar algo que nadie quiere entender.
Hablar con una pared tiene mas sentido.

Te amo y ya.
Pedir perdon no tiene sentido, no porque te perdone porque ya no me importe; si no porque como no perdonar a aquella persona cuyo recuerdo todavia me llena de felicidad.

19 dias y 500 noches - Joaquín Sabina

Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un whisky on the rocks,
en vez de fingir,
o, estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.
Tenían razón
mis amantes
en eso de que, antes,
el malo era yo,
con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.
Así que se fue,
me dejó el corazón
en los huesos
y yo de rodillas.
Desde el taxi,
y, haciendo un exceso,
me tiró dos besos…
uno por mejilla.
Y regresé
a la maldición
del cajón sin su ropa,
a la perdición
de los bares de copas,
a las cenicientas
de saldo y esquina,
y, por esas ventas
del fino Laina,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la cocaína,
volviéndome loco,
derrochando
la bolsa y la vida
la fuí, poco a poco,
dando por perdida.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.
Dijo hola y adiós,
y, el portazo, sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que, así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa…
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.
Me abandonó,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destrozó el cristal
de mis gafas de lejos,
sacó del espejo
su vivo retrato,
y, fui, tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que, ayer, el portero,
me echó del casino
de Torrelodones.
Qué pena tan grande,
negaría el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.

viernes, 6 de mayo de 2011

There's few things in life that I remember exactly how they develop minute by minute.
But there's one I'll never forget.
See there was this guy that I loved greatly and deeply, so one day after had talked about it a lot, I go and just asked him if he want to be my husband.
No surprise that his answer was yes, nor that he choose the date in which we should marry.
Although the thing I wont forget was the day we went to buy the rings.
We went to a jewelry near his job, we went in, we had already went once to choose the model, and I said to the clerk
Me: "hello, I come to buy the engagement rings I saw last week"
she: "ok sir, do you have her ring size, yours we can mesure it right now"
me: "we can mesure both right now, cause the other ring is for him, not she"

And we exchange a look, that kind of look you only exchange when you know that not matter what someone can say, think, or do, you are just right, and you are just doing what it's right and what you feel right.
His eyes where glowing, that lovely brown, that expression of happiness, of fullfilment.
I was happy too, I felt complete.

Now I don't even have to have that ring near to remember that day, cause that day is right now the happiest day of my life; but also is my sadest memory.

No one will ever understand me, nor my choices.
That's ok...